Haciendo noche en Ávila
A principios del siglo XX las expediciones a Hoyos venían principalmente en el tren Correo desde Madrid. Esa noche se pernoctaba en Ávila, en el Hotel Inglés o en la Fonda del Jardín.
A las 4:30 de la tarde, de ese lugar partía la diligencia que unía Ávila con Arenas de San Pedro. Los viajeros se apeaban de la misma en la Venta de Santa Teresa en verano, o en la Venta del Obispo en invierno. Ese viaje desde Ávila tardaba cuatro horas.
Hasta Hoyos del Espino quedaba aún un trayecto de tres horas a pie, aunque existía la posibilidad de concertar con la Sociedad Gredos-Tormes el desplazamiento a Caballo.

