El viernes, antesala del sábado (y posterior al jueves) es el día de comienzo de la cosa vacuna. Prao Molino ha sido el bello paraje elegido entre más de 200.000 lugares existentes en Hoyos del Espino para tan semejante acontecimiento (uno de ellos era dentro del Venero, pero lo desechamos porque había demasiada humedad).
Como iba diciendo, el viernes llegamos y nos pusimos... ¿a preparar la comida? Pues sí, a eso mismo...

Dice el de azul: la vaca es por allá. Contesta el chaval: ya lo se, ¿no ves a mi padre la birra que ya se está tomando?
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Los momentos de soltería del Cartero, ahogados con alcohol |
El arte del cuchillo, que entre tantos dedos podría ser más una desgracia que un arte |
Autoservicio: cucharas y tenedores |
Bonito fuego... ejem... bueno, no es fuego, que no está muy permitido hacerlo... pero a la orilla del río nos dejaron hacerlo |
El gran druída Panoramix preparando la poción mágica |
"Chaval, mira a la cámara antes de caerte en la marmita" |
Nos hicieron rellenar unas bonitas fichas para la base de datos vacuna las cuales ¿alquien sabe donde están? |
Saluda con una mano para que no se le enfríe la otra... ¡¡ni que hiciera frío en julio!! |
La vaca de Gredos, en posición que ni el Bisbal en las giras con Chenoa |
Muuuuu... muge la vaca |
"Qué pasa, brother, yo rapeo en la vaca, con la vaca y la vaca que me como" |
La vaca saludando a los asistentes al acontecimiento |
Le está contando el chiste del toro que saltó la valla, jejeje... ¡¡Al final de esta página lo cuento!! |
Ahí tenemos a Brita, la guardiana de la vaca |

La noche me confunde |

Más gente rellenando las famosas fichas: no saben que luego les mandarán correos electrónicos no deseados... |

Vemos una pequeña ramita que de forma expontánea ha comenzado a arder. Suerte que estábamos allí para controlar el fuego
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Vemos a estas buenas gentes controlando el fuego para que no se extienda al río, el cual podría evaporarse si ocurriera tal catástrofe |
Ala, más fuego incontrolado. Menos mal que casualmente había un cubo con agua por allí cerca |
Vemos la zona del bar despejada. Así se mantuvo aproximadamente 3 segundos en toda la noche |
Esto no es la vaca, es lo que queda de un marrano que pasaba por allí a ver que era eso de la vaca |
Snif, snif... que lástima, con el cariño que le habíamos cogido al marrano |
¡Bueno! ¡Ya está bien de regocijarse en esta matanza! |
Gran invento el megáfono a pilas. Comparable al invento del atasco en la A-3 en el puente de San José |
Aquí tenemos al que todo lo vigila... bueno, sólo vigila la marmita con la poción mágica |
Llega el jefe del pueblo de al lado, con el bastón de mando representado por un hueso de jamón |
Esto son "patatas al jamón", que para que sean light en lugar de meter el jamón en las patatas, se enseña el susodicho a las patatas |
Toma, chaval. El jamón que representa nuestra tradición: se rebaña hasta que sale el hueso |
El chaval reflexiona sobre esas palabras que recordará toda su vida |
Y contesta: "¿no puedo pedir una MacBig con extra de queso. Es que no me gusta lo del perolo"... |
Buena pinta tiene estos jamones cocidos. Son parte del pasado, pues no quedaron ni las miajas |
Momentos antes de desaparecer por completo |
Vamos, este debe de haber picado durante la cena, porque no se le ve muchas ganas de mover el bigote |
Vaya, por aquí parece que sí que hay hambre... |
Para finalizar la velada, una bonita sesión de música de guitarra... |
...y el tambor este que parece el taburete del baño |
"Tengo una vaca lecheraaaaa... no es una vaca cualquieraaaaa...." |
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| El chiste del toro
Un prado verde hermoso estaba separado por una valla, en una lado se encontraba un toro, grande hermoso, en el otro una vaca, gordita bella. Siempre se habian fijado uno en el otro pero nunca habian conversado hasta que un día el toro se decidio a saltar la valla, cogió impulso, corrió hasta saltarla, cuando llego al otro lado la vaca le dijo:
- ¡Hola!, me llamo Flor de primavera, pero me puedes llamar flor porque no estamos en primavera.
El toro dijo:
- ¡Hola!, pues mi nombre es Pepito, pero me puedes llamar Pep porque el pito me lo he dejado en la valla
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