Dicen que a un General bajito y gordito le gustaba comer paella los jueves por los bares de Madrid, por eso todos los bares y restaurantes los jueves hacían paella para comer. Seguramente la historia será la mitad falsa y la otra mitad hay que ponerla en duda, pero el sábado, en La Vaca de Gredos 2008, fue el día de la paella... bueno, fueron dos.
A la hora de comer, la gente ya no sabe que hacer |
Algunos decoraron con floreros las mesas hechas con tableros |
Para que la carne esté más tierna, una buena paliza hay que darla |
Las migas para desayunar duraron hasta después de almorzar |
Algunos venían dispuestos a quedarse |
Y otros a guisar todo lo que se le cruce |
Fuego, parrilla, rural 100% |
Nuevos cocineros preparados para la avalancha de hambrientos |
Nuevos cocineros y bien jovencitos |
Cada comensal tenía su taza y botella de vino del bueno |
Ni uno ni dos, sino tres vasos de sangría que hizo desaparecer el amigo |
Aquí está una de las dos paellas dispuestas para su feliz destino |
Esto creo que terminó siendo un gazpacho, fresco 100% |
Esperando la paella de forma descansada |
Como cada año, algunos habituales del paisaje vacuno |

Otro habitual, en pleno funcionamiento |

La batidora industrial, que hasta en el campo da vueltas |
Seguramente gracias a este aparajeto |
El coche oficial de La Vaca de Gredos 2008 |
Esta es la caja... nada se parece a la de los bancos |
El refrigerador a cubos... vamos, que funciona a cubos de agua helada |
Otro año más, los vacunos iban de amarillo que te la p... |
La ensalada local, se recolectó un año más |
La paella hacía estragos
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Algunos con un pequeño platito |
Con la mejor vajilla y cubertería vacuna |
Todo el mundo comió paella |
Mientras los cocineros seguían con su labor... |
...la paella se acabó |
A 30º se agradecía el fuego... lejos |
Haciendo cola para coger un filetón |
Mientras el fotógrafo se entretiene con el personal |
Gazpacho industrial |

Y butano primordial
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Como todo en La Vaca, se hace a lo grande
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Noé y Tles haciendo una pausa para comer |
Algunos ya no pueden seguir el ritmo de la comida |
Otros con postres no reglamentarios |
Reciclaje y recogida manual de residuos |
Mientras, más filetes |
Los bomberos preparados por si los incendios |
La fuente, como cada año, hábilmente encauzada |
Este filete se decidió suicidar, y fue para las truchas un manjar |
El pan engorda |

La mecedora vacuna, tuvo su lugar cual coche-cuna
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La gente bien ubicada, finalizaba los ricos manjares |
Hasta que se formó una cola para el postre del panadero |
La Tarta de Gredos punto com |
No es que viniera en isotermo refrigerado |
Pero eso da igual a los golosos visitantes |
Vaca con tarta |
Los cocineros terminan su comida mientras el personal prepara el postre |
Y van cuatro tartas |
Que trajín |
Tarta por allí, tarta por aquí |
El procedimiento de corte fue dirigido por un especialista de excepción |
Todos los cachos de idéntico tamaño, excepto los que salieron de tamaño distinto |
Y ya por la noche, la caldereta empieza a tomar forma |
Los preparativos van viento en popa y a toda vela |
De las seis tartas, esto es lo que sobró tras la comida |
La caldereta pasa de color verde a color caldereta |
Patatas para cocer... |
...y el chino a más ver |
Revelamos el secreto del grifo de sangría infinita: vino de garrafa |
Azúcar de la de toda la vida |
Se mezcla bien |
Y en este cubo, las frutas, que sueltas atascan la bomba |
Aquí más guisoteos |
Con el palo de cocinero, para guisar retirado del puchero |
Sartenazo de sobras |
Los músicos dan a concer su arte a los más pequeños |
"Toca bien el bombo el chaval" |
Y nos deleitan con melodías dignas de concierto |
Mientras el personal, el postre se come nada mal |
Algunos es lo último que fueron a observar, antes de ponerse a roncar |