Un poco de arroz, unos mejillones, azafrán, y no se que más, lo mezclas todo en una paellera, y dicen que sale una paella. Yo lo he intentado más o menos así y más bien parecía la playa de Benidorm con la marea baja, así que dejemos a los profesionales del plato levatino hacer la especialidad que cada año se da cita el sábado.
Por la mañana temprano, el río ya estaba puesto en su lugar |
Ahí tenemos a Noé bien temprano, pasando el control de calidad de los productos porcinos |
Sí, productos porcinos de primera |
...que junto a las migas, hicieron de desayuno sin igual |
Pimientos del Tormes, famosos en el mundo entero |
Los más pequeños del lugar, echaron una mano con las etiquetas de las botellas del vino |
Es lo que tiene la vendimia, que las uvas vienen sin etiquetar |
Aquí nuestra cocina portable. Sí, portable, que no portátil, que pesaba un riñón |
Pues si fuimos unos 200, pero no caben todos en la foto, aquí una muestra sin valor comercial |
Nuestra fuente de sangría fue fiel a su cita, debidamente ajustada y pasada la ITV por fontaneros del lugar |
En un lugar de Gredos, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor |
Estos son como el cobrador del frac pero sin frac y con alguna cervecilla encima |
Esto parece la mesa electoral para las elecciones vacunas |
Para los amantes del gazpacho vacuno, aquí los secretos de su creación |
La batidora tamaño XXL no la encuentras en el Homenaje del Hogar ese |

Y como toque final, un hielo bien frío, para que la cosa coja temperatura |

Además del grifo de sangruía ilimitada, tenemos el grifo de cerveza, un poco más limitado este |
Mientras, los cobradores siguen con su duro trabajo |
Cuyo trabajo tiene una feliz recompensa. Por cierto, tras esta foto estos individuos desaparecieron. Se buscan muertos o agonizantes |
Nuestra gente vacuna no hace grandes esfuerzos, para eso es sábado antes de comer |
Aquí la pareja viene de por bebidas para el botellón en el Carrefur vacuno |
Estos charlan amigablemente sobre el sexo de los ángeles, un tema de candente actualidad |
También de actualidad, la timba que estos cuatro se montaron, y que paraban casi únicamente para comer |
Aunque hubo una dura competencia con los de esta otra mesa
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Aquí tomando el Sol, que no es que hiciera precisamente un gran calor |
Estos se buscaron un buen refugio, por si nevaba o vaya usted a saber |
Sombrillas de todo un poco para a los que no les tocó pino, y mira que había muchos |
Nuestra orquesta, no contenta con hacer bailar al personal el viernes por la noche, se atrevió también con la solanera a tocar sus festivas melodías tradicionales |
A los cocineros no les entretiene ni la orquesta, ni un inspector de Hacienda de servicio |
Preparando la sangría, como siempre, con barreño grande, cuchara grande y cantidades grandes de to |
Poniendo en marcha el artefacto sangriero |
Probando el aparato, sólo porque alguien lo tiene que probar |
Ese pobre bonito venía por el río y lo pescaron a base de tirarle piñas |

Parece que la gente se imacienta esprando la comida
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Bueno, muy impacientes no se les ve
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Alguien propuso comerse a este, pero el pelo engaña y no tiene ni para el aperitivo el pobre |
Otro año más, una sólida construcción fue erguida entre los pinos |
Y otro año más peleando con los platos que se juntan unos a otros. Yo creo que los fabrican ya juntos |
Parece que la paella empieza a vislumbrarse, y la curiosidad y el hambre hacen mella |
Ahí están: nuestras dos paellas. Bueno, aún le falta un poco |
...y le falta también esto |
"Estoy vigilando que no se les olvide el arroz" |
Vaya, no se les ha olvidado |
El perro estuvo toda la mañana preocupado con sus asuntos, cualesquieran que fueran |

La paella va cogiendo forma... circular, se entiende
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Eduardo vino a ver como iba todo, parece que estaba todo en orden, pues no le atizó a nadie con la muleta |
La paella reposó unos pocos minutos, hasta que los glotones se avalanzaro sobre ella |
Pacíficamente hicieron cola, aunque alguno se hubiera lanzado sobre la paellera |
Este es nuestro agente vacuno 007 de incógnito, sólamente reconocible por un pequeño tatuaje vacuno |
Cuando se acabó la primera paellera, comenzamos con la segunda |
Junto con el vino vacuno |
Sonrientes tras haber comido una buena paella |
Y esto es lo que sobró |
"Los fileeeetes" |
Como el pan engorda, lo mejor es hacerse los bocadillos bien cargados de carne |
La parrilla en plena faena |
Aquí los pequeños recordando que "ahora viene la tarta ¿no?" |
"¡Por supuesto!" |
Antes un poco de melón, por si nos quedamos con hambre |
Reposando el temita |
"Que comas melón"... muy distinto a "Que comas, melón" |
En plena conversación conversativa |
Esperando la tarta ¿cuando llega? |
¡Aquí está! Y no os quejeis, de varios sabores |
Haciendo cola para volver a zampar |
Rebañando el rico manjar del panadero |
A media tarde ya tenemos a estos pelando patatas |
Venga, que se hace de noche, a prepararse |
...que aquí hambre no pasamos |
Una pequeña cazuelita de patatas |
Un aperitivillo para ir abriendo boca |
La carne empieza a oler bien, y la gente a salivar mejor |
Lo que decía, aquí está la gente |
Las patatas machuconas |
En plena faena de la cena |
Nuestro cocinero le dió el punto justo a cada plato |
Este es el punto justo, justo cuando nos lo vamos a comer |
Las patatas en el plato, con un buen torrezno |
El cual duró poco en el plato |
Con la gorra por la noche, por eso de las modas que vienen de fuera |
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