Mucha gente vuelve de la fiesta vacuna el domingo a su casa, y cena como mucho un yogurt, quizá el culpable es el cocido que nos metimos entre pecho y espalda en tan señalado día
Esta niña está tan contenta porque ha cogido la última rodaja de salchichón del desayuno |
Y tras un buen desayuno, un descansito no viene mal |
Esta viene de la compra, digo yo que de comprar palillos, porque comida no es que haga falta |
Hay gente que no se fia de los cocineros, y prefiere dedicarse a la pesca de la trucha silvestre |
No es que estos estén precisamente cansados |
Y estos no es que estén precisamente sentados, más bien haciendo cola para recibir alimento rico rico |
Aquí los del vicio, no lo dejan hasta el último momento |
Y el cocinero Tles no suelta la bebida ni en plena faena cocinera |
Aquí la sopa está ya lista para el personal |
Otra vez el jesús, si es que está en todos lados |

Venga, a comer sopas y unas patatas que sobraron de la cena |
A dos manos sirviendo la sopa del cocido que luego vendrá |
Nada, que la sopa no se acaba, es cuestión de echar más agua |
Ahí está la famosa sopa |
Y ahí el famoso cocido que acompaña a la sopa |
Y este sigue ahí, porque hay para todos y tampoco hay que salir corriendo |
Mira que animados están estos, entre sopa y garbanzos cantando unas coplas |
"Eh, hazme una foto ahora comiendo garbanzos para enseñarla en el trabajo" |
Y más retratos entre plato y plato |
Parece que está buena la sopa, de fideitos y de barquitos |
Y más comiendo sopa, hay que ver cuanto rato duró |
Y si no hay silla, se come en el suelo |
Aquí no se descansa, otra vez esperando a llenar el plato |
Algunos no ven bien los garbanzos |
Su Magestad saludando a los presentes |
Guardando los melones |
Con las gafas de ver garbanzos |
Y zampando un hueso, como si fuera un sabueso |
Hemos cambiado de guardián de los melones |
Los cuales se conviertieron en melocotones |