El domingo 18, día de retirada, acabar con las sobras, recoger y dejar la orilla del río como si por allí no hubieran pasado ni las ranas que no dejaron de croar todo el fin de semana. Vamos, que menos el plumero, quedó aquello impuluto, pero antes de eso, fíjense el tema que nos ocupó toda la mañana.

Otra mañana más
preparando de desayunar
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Los más pequeños mirando
lo que los grandes están armando
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Un pequeño aperitivo matinal
para superar el sueño ambiental
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Nuevos guisos y pucheros
para echar a los comederos
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Cortando carne para el guiso
no hace falta pedir permiso
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Migas y morcilla
salieron de la cocinilla
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Rebañando a navaja está Tito
en este rincón que parece su chiringuito
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Un grupito se echó a la aventura
por el Tormes sin ninguna amargura
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El guiso que están preparando
sus frutos va dando
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Esta pequeña no es que beba demasiado
sino que las tazas se han acumulado
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Noé y Holandés descansan tras el desayuno
en esta mañana de vacuno
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Y lo que nos faltaba en la vaca
haciendo fuego pa quemar a las urracas
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Llega la hora de comer
y de ensalada hay que abastecer
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Buscando en el barreño
sin fruncir nada el ceño
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Algunos traían su propia bota
la cual parecía su mascota
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Y una visita ejemplar:
Roberto y su muleta de andar
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